RESEÑA CRÍTICA
EL PENSAMIENTO LATERAL, Manual
de creatividad
Edward de Bono, Paidós
plural 1998.
Edward de Bono da a conocer
la magnífica y estrecha relación que existe entre el pensamiento lateral y los
distintos procesos mentales que presenta el ser humano, siendo este determinado
de manera consciente, a diferencia incluso de la creatividad, el ingenio y la
perspicacia de los cuales se habla que
son de tipo espontáneo.
La mente del ser humano es
donde se genera toda esta serie de complejos procesos los cuales se encuentran
entrelazados entre sí de diferentes maneras, siendo la enseñanza uno de los
medios más eficaces para apoyar la construcción del pensamiento en el
individuo, así como en la reestructuración de conceptos e ir apoyando el
incremento en el uso del pensamiento lateral aunque esta idea en ocasiones se
torne contradictoria pues en los sistemas de enseñanza en los cuales
lamentablemente, nos encontramos inmersos todavía, en la mayoría de los casos,
la enseñanza rinde mayor honor al pensamiento lógico, aunque no debemos olvidar
que en la actualidad debemos estar abiertos al cambio, a salir de la rutina que
en muchas ocasiones nos absorbe de más y nos limita en otras esferas de la vida
en las cuales deberíamos ser completamente abiertos, pues se busca la “creación
de nuevas ideas” con la finalidad de
mejorar, cambiar actitudes y enfoques, buscando con ello dejar a un lado ese
sistema de memorización al cual, la mayoría de las personas, nos encontramos
acostumbrados.
Aunque no hay que satanizar
o mucho menos dejar de lado el papel tan importante que juega el pensamiento
vertical o lógico en nuestra vida, siendo este último de tipo selectivo a
diferencia del pensamiento vertical el cual es de carácter creativo; ambas
formas de pensamiento son complementarias entre sí ya que el pensamiento
lateral busca nuevas rutas para el desarrollo de las diferentes actividades aumentando la eficacia del pensamiento
vertical al ofertar una nueva gama de ideas para la elaboración de los procesos
lógicos, uno no puede mantenerse sin el otro se lo que se busca es explotar al
máximo los recursos con los que cuenta el ser humano.
El hombre necesita
irremediablemente de la comunicación con otros hombres, es parte de su
naturaleza social, siendo este el medio para transferir la información deseada
de diferentes maneras, pudiendo llevarse a cabo a través de códigos, al momento
de componer modelos, los cuales se alojan en la memoria de las personas, los
cuales pueden ser incluso sonidos o movimientos con los que nos encontramos
familiarizados, mezclando criterios subjetivos aunque tomando en cuenta los
modelos ya existentes como son los lugares, las secuencias o el origen de los
datos manejados y al momento de unirlos se estructura el modelo completo.
Al realizar un comparativo
entre el pensamiento vertical y el lateral encontramos varios puntos de
referencia que, pareciera, los aleja completamente uno de otro siendo incluso
polos opuestos, al respecto detectamos el hecho de que el primero busca la
corrección lógica al momento de incorporar las ideas, mientras que al segundo
le interesa la efectividad de las conclusiones.
En el pensamiento vertical
se busca el camino ya establecido y que ha funcionado a lo largo del tiempo, se
mueve si hay una dirección, si se sabe lo que se está buscando, tiende a
analizar y presentar una secuencia a seguir para la integración de la
información buscando siempre estar en el camino correcto sin correr riesgos de
equivocarse, excluyendo aquello que pareciera no encajar con el problema que se
plantea pues tiende a seleccionar y a discriminar utilizando etiquetas y
definiendo con claridad cada elemento que lo conforma confiando en siempre
llegar a una solución que termine con la situación; mientras que en el
pensamiento lateral, como su mismo nombre lo indica, busca diferentes veredas y
no discrimina incluso entre ellas, sino que busca seguirlas todas obteniendo
con ello nuevos enfoques, pues lo que importa en sí es el movimiento, el
cambio, experimenta y actúa propiciando nuevas ideas, busca sin saber el camino
e incluso lo que busca, “hasta que lo encuentra”, no es sistemático, no hay
órdenes o secuencias preestablecidos, habla de una búsqueda natural y fluida
hacia “algo” aumentando las probabilidades de encontrar más de una respuesta a
los cuestionamientos o a los problemas y lo que cabe resaltar respecto a esta
forma de pensamiento es que “ No es una forma deliberada del pensamiento, sino
una cualidad innata que ciertas personas poseen y otras no”. (Bono, 1974)
Lo anterior nos haría dudar
referente a qué tan cierta podría ser la complementariedad de ambos
pensamientos, pero nuestra realidad como humanos es que somos una dualidad en
todos los sentidos, manejándolo desde el aspecto biológico, neuronal, social, religioso,
etcétera, y no era de esperarse que en los procesos mentales como tal, con los
cuales fluimos todos los días, no se presentara este maravilloso fenómeno,
considerando que el pensamiento lateral es una parte fundamental del
pensamiento lógico pues es el que nos nutre de creatividad y perspicacia
haciendo surgir nuevas ideas para llegar a soluciones, pues ambas formas de
pensamiento tienden a operar con base en modelos preestablecidos ya que debe
existir un antecedente para determinar lo novedoso ante el mismo. Cuando
recurrimos a el pensamiento lateral nos es de suma utilidad en la fase de
creación de nuevas ideas, y al momento de haber encontrado estos nuevos caminos
entra en acción el pensamiento vertical que va a dar sentido y dirección a esa
idea para hacerla crecer al crear el nuevo modelo de disposición de
información.
Con todo lo anterior podemos
concluir que es importante no excluir ni dejarnos llevar por especulaciones,
sobre todo cuando se trata de innovar en las diferentes áreas en las cuales nos
desenvolvemos, hay que poner en práctica y desarrollar al máximo ese pensamiento
lateral pues con su ayuda podremos ser más efectivos y constructivos al momento
de resolver las diferentes situaciones que se nos presenten y de una manera
mucho más rápida al momento de englobar este pensamiento con nuestra mirada
vertical que nos encaminará y ayudará a organizar esas nuevas ideas para así
trascender como individuos y poder revalorizar nuestras capacidades innatas,
las cuales sólo es necesario volver conscientes y no dejar de estimularlas
todos los días.